Primero nos miraban desconfiados y venían a nuestros eventos pero, sobre todo, a nuestras fiestas. Después, empezaron a ver como muchos de sus más talentosos proveedores les citaban en nuestros espacios, donde veían gente trabajando en sofás o tomando incluso cerveza.

De repente, se dieron cuenta de que el talento, la innovación, la creatividad nacía y se reunía en nuestros espacios de coworking. Y, ¿por qué?
El talento salía de sus oficinas cada tarde y se juntaba con sus amigos que empezaban a hablar de las virtudes de ser freelance hoy. Pobres pero felices. Ser freelance ya no era trabajar desde casa en pijama. Ser freelance era ir a trabajar al centro de la ciudad, en centro estudiados para hacerlos sentir contentos, empoderados y con todos los medios que necesitaban para trabajar, producir, recibir clientes y por un coste irrisorio.

Ser freelance en un coworking empezó a ser algo cool, incluso normal. Empezaron a venirse a nuestros espacios pequeñas empresas, no solo freelances, empezaron a encontrar sentido en compartir cada vez más CEO’s.
Desde hace 2 o 3 años todo el mundo sabe lo que es un coworking, y lo que significa.
Y las grandes corporaciones han empezado a tontear en mayor o menor grado con los espacios de coworking por varios motivos: para mejorar su imagen y hacerla más moderna, atraer y retener talento, generar procesos colaborativos que incentiven la innovación y transformar la cultura de la propia empresa.
Cada una de las grandes corporaciones del IBEX35 (Hay más empresas fuera de este selecto grupo, lo juro) pero también muchas grandes y medianas empresas han tratado y desarrollado programas y proyectos relacionados con el coworking.

Endesa tiene su propio espacio interno de coworking, Telefónica también. Telefónica ha incluso inventado una palabra para diferenciarse del resto y lo ha llamado Crowdworking. Me parece muy interesante reflexión etimológica de Telefónica: co VS crowd. Quizás como anunció el mismo Rey Alierta que iban a abrir 9.000 espacios, aunque luego hayan abierto apenas 20, el término crowd lo asociaban a esta idea de Telefónica de llegar a la masa a través de una pirámide donde en la base estaban estos espacios crowd, cuyo objetivo era que nos escapase ninguna idea en el mundo que pudiese convertirse en el siguiente whattups ( ..)Y de allí cada idea a su plataforma online y de allí a su incubadora y de allí a jugar la Champions con Cristina Ronaldo. Yo soy del atleti (Ups, se me ha escapado).

Y como estas dos muchas más: Mahou, IBM, Facebook, Xing…
El caso es que las grandes corporaciones quieren abrir sus puertas al coworking y nosotros estamos encantados de ayudarles. Desde incorporar metodologías colaborativas dentro de sus empresas, hasta traerles en programas inmersivos de innovación a nuestros espacios, pasando por diseñarles sus espacios y sus experiencias de usuarios en sus propios espacios e incluso a gestionarles sus propios espacios.

Nos parece que es la mejor manera de transformar la cultura de estas grandes organizaciones, hacerlas más transparentes, más innovadoras y más atractivas para sus propios empleados. Pero también es una oportunidad, cómo no, de rentabilizar todos los años que llevamos trabajando con miles de emprendedores, freelances, empresas, micropymes y ayudándolas a colaborar y a desarrollar nuevos e innovadores proyectos.

Si tienes una empresa interesada en el coworking, no dudes en llamarnos.